
Las propuestas en materia de seguridad.
Las políticas para garantizar la seguridad ciudadana deben expresar la voluntad política de un Estado garante de los derechos, participativo, pluralista e incluyente.
Mi primer mensaje es que en un gobierno encabezado por mí se acabó la impunidad. El Estado no tiene ninguna autoridad moral para actuar sobre la delincuencia sino actúa primero frente a los delincuentes enquistados en el Estado.
Por eso somos decididamente partidarios de un sistema judicial independiente e imparcial.
Para actuar frente a la criminalidad debemos adoptar dos tipos de acciones, todas ellas en estrecha colaboración entre la Policía, los fiscales y el sistema carcelario
-Medidas preventivas, que atacan las condiciones que propician los actos delictivos, para ello es fundamental fortalecer:
- las políticas de empleo decentes enfocados en personas jóvenes y emprendedores
- promover el deporte en los barrios, produciendo una nueva generación de atletas.
- fortalecer los vínculos entre la Policía Nacional y las comunidades.
- incrementar la presencia policial en los barrios, el control de armas, alcohol y drogas.
- fortaleciendo los programas de orientación para la integridad física de la niñez.
- aplicar políticas sociales y de empleos a nivel de los barrios a fin de crear oportunidades y capacidades en la juventud.
La segunda fase es la represiva:
- controlando los actos delincuenciales mediante técnicas modernas y respetuosas de los derechos humanos,
- dignificar los sueldos y condiciones de vida y de trabajo de los miembros de policía, entrenarla, capacitarla, profesionalizarla
- mejorar los programas de reintegración de los presos a la sociedad fortaleciendo y mejorando el sistema penitenciario. Hay que modernizarlo y dignificarlo.
Le daremos todo el apoyo al ministerio Público, independizándolo y dotándolo de recursos técnicos y económicos suficiente y capacitando a todos funcionarios, de modo que puedan cumplir efectivamente su rol como defensores de la sociedad.